Entradas

Mostrando entradas de julio, 2024

Iracunda

     Una leve vibración erizó mi piel áspera y gris. Sentí animales pequeños y grandes correr sobre mi, entre disparatados aleteos de aves en huida desesperada. Oscuros bancos de peces, en veloz movimiento sincronizado, desordenaron el andar acompasado de las olas y el mar arrojó un aroma penetrante de despedida.       El cielo se cubrió de negrura espesa y bulliciosa. Inquietante. Luego vino el bramido como de bestia herida. Y atormentada.     No se demoraron los movimientos espasmódicos, que de náuseas mudaron lentamente, a incontenibles arcadas. Reconocí esa antigua violencia destructiva, irreversible una vez que se desata.      Y  llegaron  las convulsiones tan temidas.  T odo se puso candente, ardoroso.   Se perforó la cubierta de mi cabeza y las rocas se esparcieron por los aires.      Una oleada de fuego vivo me quemó las entrañas y los gritos de piedras, junto al llanto de lava mu...

Atardecer en el monte

Imagen
  Atardecer en el monte       Amalgama de intensos rojos, magníficos y apasionados, caprichosos naranjas y amarillos oscilantes. Acople perfecto que se escurre entre los troncos robustos y emerge como una llamarada incandescente.      En el fondo, casi imperceptibles, las vías del tren y algunas casas junto al Boulevard Centenario.      Las horas se aquietan y observan absortas este acontecer. El cielo se puebla de alas en busca de refugio nocturno. Inmensa tertulia. Encantadora sinfonía de gorjeos irreverentes.      Algunos cortejos fugaces se delatan por el alboroto de plumas esparcidas por el aire. ¿Amarán los pájaros en medio de tanta urgencia?      Todo ocurre en unos pocos segundos, como un parpadeo irregular pero a cámara lenta.      La vehemencia bermeja se desvanece. Las voces se acallan.      Ahora el silencio.

Katan Kawin

Imagen
Katan Kawin (fiesta de perforación de los lóbulos de las orejas)  En la sociedad mapuche el de machi y el de retrafe son “oficios sagrados”;  cada uno a su manera es especialista en el arte de transmutar… El lenguaje de los Dioses Ana M. Llamazares y Carlos Martínez Sarasola      Luego de la décima luna llena posterior a su nacimiento comenzaron los preparativos del katan kawin .        -“No habrá dos festejos en uno” -, había dicho mi fotem ( hijo)      Decidió que seguiría los tiempos marcados por el arribo de las niñas a la mapu ( tierra, región) , aunque hubiera ocurrido el mismo día. Y agregó:    -“Primero será la celebración de Ayelén y esa pinta (señalando con su índice hacia el corral) será la yegua”.       Era una de las más bravas y muy difícil de amansar, con grandes manchas marrones, claras y oscuras, sobre un pelaje blanco como la nieve misma.  Sus ojos vivaces d...

El machitún

Imagen
Re we lelay tati: “eso no es así no más” (las cosas no son necesariamente lo que aparecen, lo que muestran, son más bien lo que esconden). Expresión anónima indígena DE LA TRADICIÓN ORAL MAPUCHE El machitún (Ceremonia destinada a sanar a los enfermos del "mal" que le han provocado "espíritus malignos").     Apenas unas horas después de nacida, cuando mi padre me tomó en sus brazos, una gran sonrisa se dibujó en mi rostro. Ayelén, dijo emocionado, así se llamará.      Sin dudas, pude apreciar al instante la grandiosidad de ese hombre robusto, joven y fuerte, con unos ojos negros penetrantes que se alojaron en mi alhué (alma) para siempre. Ayelén significa alegría, sonrisa. A través de este gesto nos bienrecibimos ese día de fines de otoño. Rimu (otoño) próspero en nacimientos para la aldea, porque horas después, al atardecer, nació Railef, ambas hijas de Lientur el lonko (Jefe de una comunidad mapuche) del lof ( comunidad mapuche).    ...

Ataviar el cuerpo

Imagen
       Las palabras son como prendas de vestir esparcidas en un gran vestuario atemporal y sin límites de espacio.      Colores texturas de calle de noche de trabajo de hombre de mujer de niño de niña de bebes nuevas viejas harapientas en desuso.      Miro mi guardarropas personal y los atuendos de mi talla ordenados en él. Calzados y prendas vacías, hasta cuando decida zambullirme en ellas, a ponerles el cuerpo.      Hay otras, muchas otras que no alcanzan un uso legítimo, sin embargo su presencia es irrebatible. Son atuendos desprovistos de sonoridad, visten mi mente y sólo yo los puedo descifrar.      A veces están organizados por colores, disponibles sobre los estantes, otras veces anuncian pequeñas catástrofes o enmarañados cataclismos posibles, e improbables. Como si alguien se hubiera empeñado en vaciar los cajones en el piso, embarullandolo todo.      Vuelvo a mi guardarropas. De a...

Rojos Intensos

    Lo sostengo con la mano izquierda apenas abierta. Mis dedos, relajados y vigilantes, están dispuestos a aprisionar su cuerpo ante el menor peligro de un resbalón. La temperatura fría del vidrio se amalgama lentamente con el calor de mi palma hendida hasta fundirse en el universo de su tibieza. Su cuello largo de cisne, de idéntico color al contenido del frasco, lleva adherido en un lateral un código de barra que le resta distinción a su porte. Acabo de esparcirlo sobre mis uñas y aguardo a que se seque. Se trató de una tarea personal, vivida como un ritual que se lleva a cabo una vez a la semana, a veces dos, depende de la calidad del producto o de las tareas realizadas. El uso constante de guantes de látex para la actividad doméstica se torna imprescindible si se desea prolongar su buena apariencia. Siendo sólo una niña, añoré tener algún día muchos de ellos y de infinitas tonalidades; brillantes, claras, oscuras, opacas. Comencé a amarlos cuando visitaba la casa de mis a...

La Esquina de Braccio

Imagen
       El árbol inclinado de la ochava, junto a la vereda reconstruida hace poco tiempo, da la bienvenida a los escasos y espaciados clientes que llegan a comprar materiales para la construcción.     Unos cuantos ladrillos desvestidos por la lluvia y la humedad muestran su cuerpo marrón. Nunca están solos, como si la proximidad de sus iguales apaciguara el escozor que provoca su desnudez. Muchos colores cubrieron estas paredes. Hoy le toca a un rosado pálido, interrumpido en el zócalo y en las pilastras que escoltan la puerta y las ventanas por un salmón intenso.       Unas  pequeñas aberturas enrejadas a los lados, cerca del piso, delatan la presencia de un espacio subterráneo. Invitan a suponer una escalera empinada de madera bajando al sótano, cuya única luz natural proviene de esas ventanitas diminutas que conectan con el exterior.      La puerta de doble hoja de la entrada denot...

Jueves por la mañana

             - A ver, ¿qué está pasando aquí?  - Fran me pone la traba y me hace caer - responde Camila llorando. - ¿Qué tenés para decir?, caminamos apenas una cuadra y ya estamos teniendo este inconveniente - dice Carmen, dirigiéndose a Francisco, quien está al lado de su compañera llorosa.  - ¡No lo hice queriendo seño! Perdón Cami, te lo juro que fue sin querer!.  - ¿Podemos seguir ahora? , pregunta la maestra dirigiéndose especialmente a la niña, quien se restriega los ojos enrojecidos y asiente con un movimiento de cabeza. Las dos columnas de niños de la primaria, con la maestra al frente, cruzan la plaza en diagonal.  Dos palomas vuelven al galanteo interrumpido por el bullicio, revolotean junto al busto del Coronel Dominguez, ubicado en el centro de la plaza que lleva su nombre. El palomo parece susurrarle al oído palabras de amor a su partener, a las que ella responde con un aleteo agitado, antes de dirigirse...